18/09/2019

¿Vacaciones? No, gracias

Alerta ante nuevos síndromes vacacionales

La medicina del trabajo ha ido ganando terreno a fin de detectar y prevenir los riesgos que toda profesión lleva asociados, y que pueden llegar a desencadenar accidentes y/o enfermedades severas si no se interponen las medidas preventivas oportunas. En relación a los riesgos de origen psicosocial, en los últimos años han despertado gran interés algunos de los "síndromes " derivados de ellos. El más conocido, el Síndrome de Burnout - o síndrome de estar quemado- y el más recientemente descrito Síndrome de Boreout -o del aburrimiento crónico- que en algún caso que otro puede que tenga algo o mucho que ver con la creación de puestos "muy prescindibles" por parte del sistema...
Paradójicamente, han surgido otros "síndromes" que tienen que ver con lo que en general se considera totalmente opuesto a la actividad laboral, es decir, la "actividad vacacional". Es el caso del muy renombrado "Síndrome postvacacional", el cual suele darse cuando trabajo se asocia inexorablemente a infelicidad, ya sea por falta de vocación -porque mi tío me ha "colocado" de lo que sea- y/o debido a las connotaciones negativas que el concepto trabajo para muchos conlleva, algunas de ellas derivadas de las prisas mañaneras -claro, si no me da tiempo a tomarme el café antes de salir, ya desde primera hora voy de cabeza, encima vuelvo a coger atascos como cada día pero aún así no pongo los medios, es decir, el despertador, para evitarlo porque estoy tan cansado pues me dieron las tantas anoche con el desenlace del reality de moda-.
Pero además hay otros "síndromes" relacionados con el periodo vacacional que han ido surgiendo más recientemente . Uno de ellos es el prevacacional, que viene afectando principalmente a los abuelos ante las dificultades de conciliación laboral y familiar -la que se les viene encima con todos los nietos en edad escolar- y también a los padres ya que muchos aseguran que "prefieren trabajar que cargar con sus hijos en vacaciones". Sí claro, con los suyos propios y no con los del vecino - al cual también le toca pringar con los míos cuando el abuelo tiene control de Sintrom®-.
Y el último -por lo pronto, ya se descubrirán más-, es el "síndrome vacacional in situ". Éste surge cuando la realidad de las vacaciones no se corresponde con las expectativas y aparecen entonces los "traumas". Algunos "síntomas" en este sentido son, a modo de ejemplo, el "cómo es posible que en pleno mes de agosto la playa esté petada", "no hay derecho a que la aerolínea se haya puesto de huelga" , o la sintomatología estrella del "¿ves? te lo dije: tendríamos que haber dejado a los nenes con los abuelos" , entre otras muchas.
No es de extrañar que a fin de prevenir estos males muchos se lo piensen para la próxima.
Al menos en el curro tenemos aire acondiciono.

Marian Montes

 
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Última actualización: 06/09/2019