23/03/2017

El Fiscal, la mamá, el nene y el Juez

Y sin tratamiento a corto plazo...

Cuatro personajes en un pleito. Petición de prisión incluida para la mamá por parte de la Fiscalía. Finalmente, absolución, sentencia del Juez. La cosa iba de móviles, de estudiar o no y de no se qué malos tratos de la madre al nene. Y es que los chismes (móvil, tabletas, jueguecitos y demás) están originando esperpentos como este. Quien es profano en la materia no debería opinar. Por ello, no entraré a valorar a la mamá (a quien no tengo el gusto de conocer), al nene (o mocito), a Su Señoría (ni se me ocurre valorar su Sentencia) ni al Señor Fiscal que, en defensa de los nenes, pedía prisión para mamá. Cada uno sabrá de qué iba este esperpento. Que la Justicia anda lenta, lo sabemos. Que hay quien dice que hay Justicia para poderosos y otra para los menos poderosos, también lo sabemos. Y que hay padres, madres, Fiscales y Jueces, y nenes de toda índole, también lo sabemos. Lo que yo no sabía es que por un ponte a estudiar, un no me da la gana, un dame el móvil, un no quiero, un zarandeo y una denuncia por todo ello, se acabe en una vista oral con toda su togada parafernalia. Y tampoco imaginaba que al ir a denunciar esta gilipollez vaya un policía o guardia, o qué se yo, de turno y comience el procedimiento en lugar de enviar a todos a casa después de un sermón. Claro que en caso de no dar curso, el policía, guardia o lo que fuere, lo mismo se ve en un aprieto de esos sin  empleo y sueldo (lo último es lo que más escarmienta). En fin, estamos en el siglo XXI, en España (perdón por no decir País) y hablando de familias, vicios y Justicia. Entretanto creo que los estibadores siguen en pie de guerra y que en Londres ha habido una escabechina. Y todo ello es noticia. También que Israel juega con España (perdón de nuevo) y que el ayuntamiento de Gijón (no se si es Excelentísimo o Ilustrísimo, o qué) había dedicado alguna mala cara al pernicioso país semita. Ahora creo que van a enviar a la Legión a vigilar (o casi). Y no queremos misa en la 2, ni ayuda a la “concertada”. Y sí deseamos que las catedrales sirvan para montar museos para el pueblo y las campanas de las iglesias callen mientras ruge la marabunta en la botellona. Yo creo que hay que acabar suprimiendo una suerte de tic televisado: me refiero al que muchos jugadores de fútbol tienen cuando saltan al campo y se santiguan o miran al cielo al meter un gol y acordarse de su abuela. Fuera todo eso, somos un país (ahora sí) laico y, dicho sea de paso, en camino de ser el más prevalente en gilipollas (eso si ya no lo somos). Y sin tratamiento a corto plazo. 

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018