21/07/2016

Malos hábitos del personal sanitario

Disculpen las molestias...

Resulta que comen, tienen que dormir, les gusta estar en su casa el fin de semana o aprovecharlo para hacer cosas que les gustan. También celebran la Navidad, algunos días de la Semana Santa e, incluso (colmo del vicio), desean vacaciones en verano. Estas perversas costumbres de los sanitarios en general no son de recibo. Se da el caso de personas que solicitan cita y al decirles que “en agosto estamos de vacaciones” ponen el grito en el cielo. “Es que no hay derecho, no hay forma de que le vean a uno, así que si se muero aquí no pasa nada”. Eso, y otras delicatesen similares, suelen berrear al teléfono. Y no sólo eso, es ya frecuente encontrar en el contestador automático mensajes dejados a las 23.30 y otras horas de menos calor para hablar con el médico o pedir una cita. Es de todos conocido que las 23.30 es una de las mejores horas para llamar a una consulta. El médico tampoco cena ni descansa, que para eso es médico. Dice un tío-abuelo mío que “yo comido, todos comidos”. En esas estamos. Yo, yo, y yo. Todos a mi servicio que para eso soy portador de derechos. Los demás a mi servicio. También hay quien recuerda a Hipócrates (de quien por cierto no saben si era un primo de Pokémon o qué), el juramento y, sobre todo, a “los médicos de antes”. De lo que no se acuerdan es de los pacientes (más clientes que pacientes) de antes. Era el tiempo del respeto, de llamar para avisar de que no podían acudir a una cita, de pedir perdón por un retraso, etc. Hoy se da el caso de pedir una cita, darla para el día siguiente, no acudir y no llamar. Es un “hasta luego Lucas”. Clientes de ahora, son otros tiempos. Pero hay más hábitos inadecuados. Uno de ellos es dar un diagnóstico. El cliente, si no le gusta, te dice que no está de acuerdo (ya saben, había hablado antes con el Dr. Google). Y es que los médicos tampoco deberían diagnosticar enfermedades, es una faena que venga alguien a decirte que tú (con lo importante que eres) estés enfermo. Nada menos que tú, el paradigma de los derechos, incluido el de estar sano siempre. En fin que, dada nuestra perversa costumbre de tener vacaciones, las tendremos en breve. Disculpen las molestias. 

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018