23/06/2016

Sacar partido

Yo, yo, yo, y después yo

No es nada nuevo que en psiquiatría o en psicología se hable del “beneficio secundario” de la enfermedad. Es decir sacar partido de un problema de salud para fines ajenos al tratamiento y al curso de la patología. No me refiero a las consecuencias de dicha patología (por ejemplo precisar un tiempo de baja) sino al uso nauseabundo que se puede hacer para beneficio personal, generalmente económico o para sacar ventaja frente a otros para la consecución de un objetivo personal (casi siempre, insisto, laboral y/o económico). La frase “necesito un informe” es de uso habitual en las consultas ya en la primera visita. Algunos, con caras más duras que el cemento, ya tras una sola visita piden un informe “lo más completito posible”. Se trata de buscar y lograr algo, como digo, contable. O de evitar algo para mayor comodidad del “enfermo” que, en la mayoría de las ocasiones, desaparece de la consulta una vez conseguido el papelito. Si por alguna razón el informe “completito” no les resulta favorable, llegan a insinuar (cuando no exigir) que cambies esto o aquello. Se trata de hacerlo a medida de sus “necesidades”. Yo, yo, yo, y después yo. Pero esto no es algo que afecte sólo al mundo de la medicina. Vemos, en las últimas semanas, que la gente llora, protesta, etc., porque el examen de selectividad era “muy difícil”. Se responde que “todo lo preguntado estaba en el programa” pero da igual. Creo que lo mejor sería que cada cual estudiara lo que quisiera e incluso que los propios estudiantes consensuaran con los profesores los exámenes. Y por supuesto todos aprobados “con nota” (hay que evitar traumas psíquicos). En cuanto a los informes médicos, podríamos hacer lo mismo: tome asiento, dígame qué quiere que ponga y si le apetece nos tomamos un café. El usuario, depositario de todos los derechos del mundo no debe sentirse frustrado en sus expectativas. Para eso, el día que nació, se le concedieron todos los derechos. La única obligación que tiene (deber) es hacer exigir todos sus derechos. Pues así están las cosas. El domingo, 26 de junio de 2016, a votar (dan ganas de botar). No votarán responsabilidad, esfuerzo, sacrificio, voluntad, constancia, limitaciones, austeridad, sentido común, etc. Votarán “que me den”. Pues eso, a muchos que les den. 

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018