01/02/2016

Consulta, dígame… (4)

Qué me va a decir el psicólogo que yo no sepa

Pues probablemente, salvo terapeutas como Freud y alguno que otro, nada. Efectivamente nada que usted no sepa. Vistas así las cosas tiene usted toda la razón. Ya sabe usted todo, y de psicología ni le cuento. En otro artículo hablábamos de los “anti-pastillas” pero también abundan quienes no ven que el psicólogo les pueda ayudar, ya se lo saben todo. Para otro momento dejamos a aquellos que son “anti-pastillas” y el psicólogo tampoco les es útil. En estos casos queda la cirugía cerebral por seguir en el ámbito clínico. Pero volvamos al psicólogo inútil, ese que está ahí para decirnos lo que ya sabemos de sobra. Resulta curioso que muchos de quienes no ven en un psicólogo a alguien que puede ayudarles, llevan 20 o 30 años sabiéndolo todo y demandando ayuda. Eso sí, sabiéndolo todo. Hace tiempo que lo que se denominaba “poder de experto” se va diluyendo por Google y por corrillos de taberna. La última chorrada leída en una Web, el comentario “ingenioso” del colega de barra de bar resultan más útiles para los “sabelotodo” que el trabajo de un profesional. Así las cosas siguen deambulando de Web en Web, yendo de libro de auto-ayuda a serie de super-nani y de corrillo en corrillo. Para seguir buscando ayuda diciendo aquello de “con mis debidos respetos yo creo que a mi un psicólogo no me sirve”. Y vuelta a empezar, no hay nadie que le ayude, todo lo sabe y sigue demandando ayuda. De consulta en consulta, encontrando que nada encaja en su importante problema, muy importante no por su relevancia clínica (la mayor parte de las veces ninguna) sino por ser SU problema. Como decía, el “poder de experto” se va perdiendo. La idea de que “todos somos iguales” ha calado tanto que nos permitimos, sin formación alguna en una materia, poner en tela de juicio la labor de un profesional tratando de debatir “de tú a tú” los principios de la psicoterapia psicodinámica, el papel de la serotonina en nuestras emociones, etc. ¡Pues sólo faltaría! Yo ya me lo sé todo. Y esta es otra frasecita: “yo la teoría me la sé pero…”. Cuando ya se cansan de demandar ayuda, sabiéndolo todo, y de observar que SU problema persiste, suelen acabar con una frase también muy de moda: “es que a mi nadie me da con la tecla”. Siendo tan especial no es para menos. Otro ratito les hablo de quienes no pueden vivir sin ir al psicólogo, también abundan.  

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018