27/01/2016

Consulta, dígame... (3)

No soy partidario de pastillas (recordatorio)

Ya escribimos en su día sobre ello pero conviene recordarlo dada la avalancha de “no partidarios”. Dice la RAE, en sus distintas acepciones, que partidario es el que sigue un partido o bando, o entra en él; el que está a favor de alguien o algo, o los apoya; dicho de un médico o cirujano: encargado de la asistencia o curación de los enfermos de un partido (territorio); guerrillero; y en algunas zonas mineras, encargado de contratar o arrendar un modo especial de laboreo.

Dicho esto, en el día a día encontramos otros partidario o, mejor, “no partidarios”. Suelen presentarse con aquello de que “yo no soy partidario de medicamentos”. En otras versiones encontramos quien “no es partidario de la química”, los “anti-pastillas” y los que “prefieren las cosas naturales”. Y van la médico con sus profundas convicciones partidarias. Que quien tengan delante, un médico, tenga una formación, una experiencia, etc., y, sobre todo, esté allí para curar, aliviar o, en su caso, consolar, les trae al pairo. Es habitual que alguien sea seguidor o partidario de un club de fútbol o de tal o cual partido político. Si alguien es partidario del PP es difícil que lo sea del PSOE o si lo es del Real Madrid no resulta fácil que lo sea del Atlético de Madrid. Pero en la cosa del medicamento hay “no partidarios” y “quienes los aceptan”. Lo que se dice partidarios no suele verse por las consultas. ¿Partidario de tomar medicamentos?, ¿partidario de operarse?, ¿partidario de que le juzguen o le lleguen notificaciones de Hacienda? No es algo común aunque, tal y como va la cosa, al tiempo.

Los medicamentos, la cirugía, un juzgado o Hacienda están porque tienen que estar, porque es necesario resolver problemas. No están para que seamos partidarios, anti o pro, etc.  Si usted tiene un dolor de cabeza es probable que no tome un analgésico porque sea partidario de la química sino porque desea suprimir su dolor. Claro que hay quien antes de eso procura otras alternativas. Pero, si el dolor aprieta suele acabar siendo casi-partidario de la química. El alivio es lo que tiene. Esta corriente anti-química no crean que sea centra en esta o aquella especialidad médica, se observa en casi todas. La cosa ha llegado hasta las vacunas, que algunos ya va sustituyendo por una buena parotiditis, algo mucho más natural que evitarla. Así las cosas, no haremos proselitismo del temible fármaco, no sea que nos digan que queremos hacer adeptos o adictos. La cerveza diaria, la marranada de productos que se ven en algunas barbacoas, la latita de esto o lo otro, etc. todo eso es “muy natural”, así que los anti-pastillas no dudan en atiborrarse de muchos productos que, eso sí, toman por placer y no por estar malitos. En cualquier caso, un consejo y una profecía. El consejo sería “tengan cuidado con lo natural”. La profecía es que “llegará el día en que se harten de pastillas”, si hoy se encuentran bien, no se preocupen, se les pasará.

 

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018