24/01/2016

Consulta, dígame... (2)

¿Cuánto dura la sesión?

Aquello de que “más no siempre resulta mejor” parece algo de difícil asimilación para mucha gente. Ahora parece llevarse la consulta “a granel”, “al peso”. Una consulta médica, sea de la especialidad que sea, tiene como primera finalidad llegar a un diagnóstico (y en el mejor de los casos a un descarte de patología) para poder establecer un tratamiento. Para llegar a tal diagnóstico, la entrevista y la exploración son fundamentales, además de las pruebas complementarias que puedan ser pertinentes. Al igual que un agricultor sabe que hay que separar el grano de la paja, también en una entrevista “hay que ir al grano”. Una entrevista clínica no es una charla de café, no es un confesionario, no es una tertulia de amiguetes. Es una entrevista clínica dirigida por un experto al que alguien acude para tratar de conocer cuál es su problema clínico y esperar una solución al mismo. Otras cosas son, en efecto, otras cosas. Ocurre que en psiquiatría se lleva mucho aquello de medir la “calidad” de una entrevista en función del tiempo de la misma. Y el mero sentido común dice que un tiempo hace falta. Sin embargo, para algunos no es necesario mucho tiempo sino toda una vida. No es que se trate de especificar cuál es su problema, sus síntomas, etc., sino más bien se trata de hablar, hablar y hablar, así hasta un infinito que no admite, siquiera, que otro enfermo esté esperando ahí fuera. Estos “pacientes” del bla, bla, bla, son más dados a hablar que a escuchar y, sobre todo, son poco dados a escuchar cuanto no encaje en lo que esperan. Incluso si se descarta una patología (motivo de alegría) algunos parecen desencantados porque naturalmente ellos tienen algo que, por ser de ellos, es lo más importante del mundo. La necesidad de atención, de hablar con alguien, de contar infinitas veces lo mismo, hacen que la medida de la calidad sea el tiempo de la consulta. De hecho, no suelen acudir a consulta a que les curen de algo o les traten de aliviar alguna patología (las más de las veces no existe tal patología), sino a hablar y hablar. Y naturalmente sin límite de tiempo. Así, no es extraño que alguien cuando llama para pedir una cita pregunte: ¿cuánto tiempo dura la sesión? Sin más.

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018