24/07/2015

Terror doméstico

Los casos de violencia de hijos a padres aumentan un 60% en cinco años

Así se desprende del Informe del Defensor del Menor que señala que en 2007 hubo 302 menores (de 14 a 17 años) condenados por maltrato filio-parental, mientras que en 2013 el número de condenas llegó a 510. De entre los delitos de menores el asunto ocupa ya un 16% de los casos, según el CGPJ. Ahora vienen los análisis: ¿por qué?, ¿cómo es posible?, etc. Según dicen, hay tres "perfiles" de menores involucrados en estas conductas: los que presentan adicciones y generan conflictos al "exigir" dinero para sus "necesidades"; los antisociales (psicópatas de toda la vida); y los criados en ambientes excesivamente permisivos (o sea los "malcriados" o "asilvestrados" de siempre). Dicen que estos últimos no aceptan las reglas. ¿Qué reglas van a aceptar si no saben qué es eso? Se añade, sobre los últimos, que no llevan bien que les falten cosas debido a la pérdida de poder adquisitivo de los padres por la crisis económica. Ya saben, "ese no es mi problema". Y como no podía ser de otro modo, se pide un "enfoque multidisciplinar" para estos asuntos. Tal vez sería mejor un enfoque simplemente "disciplinar", eso sí, desde la infancia y no para mocetones como armarios, "come-chuches", juega-plays" y "gasta-sofás". Se dice ahora que faltan pediatras para atajar tan graves problemas. Como decía un colega y amigo: "primero me lo educan y luego me lo traen a la consulta". Mejor así. Algo que no hemos leído en el informe es la posible interrelación entre perfiles. Es decir, ¿no se fomenta un psicópata (más allá de la base biológica de partida) con una educación permisiva?, ¿no se engancha alguien a algo (más allá también de su disposición biológica) cuando carente de normas, guía, objetivos, etc., encuentra un tedio vital que debe llenar con algo (a veces hasta las trancas)?. Puede ser que en el origen de los tres perfiles haya una educación excesivamente permisiva (es decir una no-educación), nacida en un hogar, fomentada por teorías pedagógicas que molan y reforzada por un alirón de derechos otorgados por la clase política con el único afán de tener a la gente contenta y seguir ocupando cargos y disfrutando de privilegios. Lo que ocurre es que llega un momento en que el príncipe, el rey de la casa, se hace tirano. Y ahora ponemos el grito en el cielo y empezamos a crear "equipos multidisciplinares". Esperemos que esos equipos lo sepan hacer. 

 
© Instituto de Ciencias de la Conducta Dr. Jáuregui S.C.P.

Última actualización: 05/12/2018